Hay días en que el calor no se aguanta en la zona central de Chile. Esta es una mirada rápida a los mecanismos físicos que general tal alza en la temperatura y una posible explicación.
Una forzante astronómica, que los rayos solares incidan de manera más directa en esta época del año, no explica estos días extremadamente cálidos. Porque todos los días de verano serían igualmente cálidos y los de invierno igualmente fríos. Esto es el resultado de ondas y flujos de aire locales. Veamos…
Lo que se ve
Desde los satélites meteorológicos -una de nuestras formas favoritas de mirar las cosas en meteorología- se puede ver una amplia zona despejada. Tiene sentido, sin nubes hay más calor. Lo que llama la atención es que la zona despejada sea amplia hacia mar afuera (ver círculo en las imágenes).
Esta zona despejada denota la presencia de dos características: en primer lugar, viento del este. Lo típico es que el viento sea predominante del oeste (desde el océano) pero a veces el viento es predominante desde el otro lado, y no es que el aire cruce los Andes, lo que ocurre es una re-circulación del aire al enfrentar la cordillera, el que no cruza y se devuelve, básicamente. En segundo lugar, imposibilidad de formación de nubes, y esto puede significar aire descendente (o en palabras meteorológicas, subsidencia).

Las cartas del tiempo muestra justamente estos dos efectos. En los niveles medios de la tropósfera (en 500 hPa, algo así como 5000 metros), la parte delantera de una dorsal aporta subsidencia a la zona central (el porqué de esto es motivo de otro largo artículo, por ahora, créanme).
El eje de la dorsal está trazando con tal de identificar cuál es la parte delantera y trasera de la dorsal. Recordar que la onda avanza hacia el este.

Por otra parte, en superficie, la carta de presión muestra que el viento (al menos esa parte que llamamos geostrófica y que circula siguiendo a los gradientes de presión, paralelo a las líneas de presión) es predominante del este en esta zona. Otra característica importante, es que la Alta presión ingresa al continente más bien por el sur de Chile (ver flecha blanca). En la figura las líneas negras representan el sentido del flujo.
Lo anómalo
Una forma de observar y cuantificar qué tan anómala es esta situación, es hacer un análisis de anomalías, en el que se resta el campo observado al climatológico. Las anomalías de presión y altura en 500 hPa muestran que existen anomalías positivas -altas más intensas y paso de dorsales- al sur de Chile (ver colores naranjos-rojos en los mapas).
Entonces, no es que el anticiclón esté más intenso sobre la zona de Chile central, en realidad está más intenso (o más frecuente paso de altas presiones) al sur de Chile. Interesante, pensando en que es muy común leer o escuchar que la explicación para el calor es un anticiclón más intenso.
El mecanismo físico
Que una alta presión pase por el sur de Chile provoca una serie de cambios en los flujos «normales» que derivan en un alza en las temperaturas en Chile central. Hay que revisar esto paso a paso (gráficas de René Garreaud, DGF, U. de Chile).
(1) En condiciones normales el Anticiclón (1) se encuentra costa afuera, provocando viento suroeste al sur (2), sureste al norte, desde la costa hacia el mar (3) y un jet costero en el centro (4). Esto favorece una cobertura semi-permanente de estrato-cúmulos frente a la costa norte (5) y una vaguada costera al norte (6). Así, la presión es más alta en el centro de Chile que el sur, por la costa.

(2) Si una alta presión ingresa por el sur (1) -hay un favoritismo de las altas a ingresar por esta zona, ayudadas por la disminución en la altura de la cordillera- ahora hay más presión al sur de Chile que al centro, invirtiéndose el gradiente de presión. Se intensifca el viento costa afuera (2) de componente este (número 3 en la figura anterior), lo que genera una especie de vacío de aire -porque sale mucho aire desde la ladera oeste de la cordillera hacia el océano- lo que se compensa con ingreso de aire desde arriba, fortaleciendo la subsidencia (3). Se disipan los estrato-cumulos (4) y se intensifica el jet costero (5).
(3) Por último, la alta continúa su avance hacia lado argentino (1), se desarrolla una baja costera (2) intensificada por el calentamiento provocado por la subsidencia y falta de nubes, lo que intensifica el gradiente de presión y la salida de aire desde la costa (3), desde el este, y genera un flujo alrededor de la baja desde el oeste que provoca el ingreso de la nubosidad a los valles (4).
La baja costera es una consecuencia del calentamiento provocado por la subsidencia forzada generada, a su vez, por el viento del este que nace tras el paso de una alta presión al sur. Este proceso se retroalimenta una vez que la baja costera se hace intensa. Vaya serie de eventos desencadenados tras el paso de una alta migratoria o una alta presión semipermanente por el sur de Chile.
Entonces, el calor y el viento del este que es típico medir en estos días, son una consecuencia de estos eventos. La pregunta ahora podría ser, ¿por qué esa alta está ahí en el sur?
Forzamiento desde lejos
Que esa alta esté más intensa al sur de Chile suele ser el resultado del paso de sistemas de tormentas, que son acompañados por altas frías migratorias, pero, otras veces, son el resultado de conexiones «desde lejos» o lo que llamamos teleconexiones.
La convección anómala (o ausencia de convección en lugares donde debiese haber) provoca la propagación de ondas, las que al ponerse en fase con el flujo medio pueden intensificar altas o bajas presiones.
Hay un análisis ideal para estas cosas, y es mirar el flujo de actividad de ondas, la función corriente y OLR. Muchos tecnisismos, pero lo que en resumen quieren decir es dónde hay convección (OLR azul indica eso en la figura), qué fase de onda se está propagando (altas y bajas en la figura) y por dónde se va la onda (flechas y línea roja en la figura).

Una posible onda se propaga desde Australia hacia el sur de Chile como consecuencia de convección anómala en el Pacífico sur-oeste. Esta onda se propaga de tal forma que en el sur de Chile domina una alta presión anómala, la que se combina con las ondas del flujo medio para generar los efectos descritos anteriormente.
Esta teleconexión no es necesariamente la respuesta, es más bien una idea, hipótesis tal vez, además de una excusa para mirar este análisis de ondas que es muy entretenido hacer. Sea como sea, el calor en Chile central se explica como una sucesión de circulaciones y eventos que -a veces- tienen una conexión intercontinental.

Excelente Diego. Pásate el link de los japoneses 🙂
Ahora bien, una de nuestras mayores inquietudes es el «origen» de estas cosas, pero siendo la atmósfera un fluido tan complejo, no siempre parece haber un origen claro, especialmente si miramos una foto estática (me recuerda el caso de Martin Jacques, que para los casos de olas de calor no parece haber una teleconexión tan clara o debemos tener «mucha imaginación»).
Además, si dejamos la foto estáticas y comenzamos a mirar más atrás, se vuelve más caótico los mecanismos que generaron y que participan en la generación de una onda. Por ejemplo, esa onda que se ve clara como se propaga sobre el Pacífico Sur, pero quizás eran los «restos» de una onda anterior, combinada con una nueva onda que recién se comienza a propagar desde Australia… Quien sabe.
Siendo más crítico con la figura, más parece que el origen de la onda se propaga desde el índico Sur (si uno mira el vector W) a pesar de la ausencia de anomalías de convección. ¿Qué pasa si al analizar esto, está viendo en esas zonas «sin vector» o sin anomalías de OLR, uno está viendo simplemente una anulación de vectores y por tanto no estamos perdiendo de muchísimo? A mi me vuela la cabeza esto.
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