En sólo algunos días en Japón cayeron montos de lluvia que superan por lejos lo que cae en las estaciones chilenas en un año completo, causando serios daños y provocando muchas muertes. En este post mostraré cómo los flujos de vapor de agua tuvieron mucho que ver con aquello.
Las últimas semanas en Japón han sido sencillamente terribles. De verdad, desde el gusto que uno tiene por las ciencias de atmósfera y los fenómenos climáticos, a veces se pierde la perspectiva de los problemas y -muchas veces- catástrofes que éstos provocan.
Este post, sin ningún ánimo de alucinar o disfrutar con los eventos, muestra la magnitud de los flujos de vapor de agua que han alcanzado Japón y que explican la gran cantidad de lluvia caída.

Los datos de precipitación son impresionantes. En algunas estaciones cayeron más de 1500 mm en 6 días y en Yanase, por ejemplo, cayeron más de 1000 mm en 48 horas. Sólo para tener una referencia, en Santiago caen alrededor de 300 mm al año y en Concepción unos 1000 mm al año.
Estos montos fueron posibles sólo por la sucesión de sistemas de tormentas impactando Japón casi sin pausa. Las siguientes figuras, extraídas del espectacular sitio web de Alicia Bentley de la Universidad de Albany, muestran una de las más novedosas variables meteorológicas para trazar flujos de agua en forma de vapor: IVT. El IVT es la integral en toda la columna del vapor de agua multiplicado por el viento, o en otras palabras, es cuánto vapor de agua es desplazado por efecto del viento en toda la tropósfera. Algo así como un caudal.
Entonces, en las siguientes figuras veremos la magnitud del IVT en colores, expresado en kg/m/s, coloreado desde la magnitud que se considera un flujo importante. En vectores se muestra la dirección de este flujo de humedad, mientras más grande es el vector, mayor es el flujo. Pasar mouse sobre las imágenes para ver la leyenda.
Entre los días 28 y 30 de junio, la circulación de una alta presión en el Pacífico norte favoreció una gran cantidad de flujo de vapor de agua sobre Japón (referencia en la imagen del día 28 como una elipse azul). Como se puede ver en la figura del día 28, desde el sur aproximaba a Japón una perturbación tropical, la que luego se transformaría en ciclón tropical, Prapiroon, la que aumentó dramáticamente el flujo de vapor, a valores por sobre los 1000 kg/m/s.
El día 02 de julio, Prapiroon pasaba sobre Japón con flujos de vapor que superaron la escala de la figura, 1600 kg/m/s, pero además, también hacía conectar el flujo de vapor con flujos de vapor desde el trópico. Grandes cantidades de humedad comenzaron a fluir desde el suroeste hacia Japón. Para el día 04 de julio, el máximo de flujo producido por el ciclón había pasado por la isla japonesa, pero la conexión con la humedad tropical desde el golfo de Bengala, entre India y Vietnam, seguía con fuerza.
Para el día 06 de julio la conexión con la humedad tropical no se había perdido mientras desde el Pacífco avanzaba amenazante una nueva perturbación tropical: María. Resulta impresionante darse cuenta que durante 6 días, entre el 2 y 7 de julio, el flujo de vapor de agua fuese tan intenso. Como referencia, el último río atmosférico que golpeó las costas de Chile tuvo valores máximos de 700 kg/m/s que duraron sólo un par de días, mientras que estos flujos asiáticos fueron superiores a los 1000 o 1200 kg/m/s. Si a eso le sumamos el paso de dos tifones en el mismo periodo, se explican bastante bien los tremendos montos de precipitación registrados y mostrados en la primera figura de este post.
Si bien en este post dejé un poco de lado los fenómenos que transformaron este vapor de agua en precipitación (con excepción de los tifones), lo hice intencionalmente para mostrar la importancia de los flujos de humedad desde zonas tropicales y cómo estos a veces parecen canalizarse y nunca terminar.
Fuente:
WMO: https://public.wmo.int/en/media/news/july-sees-extreme-precipitation-and-heat
