El día de ayer (y también hoy) los termómetros se elevaron por sobre los 30°C en la zona central de Chile en pleno invierno. Señal inequívoca de que se acabó el invierno? o es otra demostración del cambio climático? Tal vez, pero parece que la explicación es mucho más «sencilla» y parte de cómo es nuestro clima invernal.
Un día muy cálido
La siguiente figura muestra un mapa con las temperaturas máximas registradas el domingo 28 de agosto de 2022. Se puede ver que toda la zona central tuvo temperaturas muy altas, en muchos casos superando los 30°C. Nada de esto sería extraño si estuviésemos en verano, pero lo que siempre hemos sabido es que los inviernos son fríos. Entonces, ¿porqué un día se vuelve tan cálido y con un alza concentrada en los valles interiores?

En vez de analizas las causas físicas asociadas a esta alza de temperatura, que realmente han sido descritas previamente y sabemos (cierto?) están asociadas la famosa vaguada costera, haremos una mirada a la climatología, para ayudarnos a responder la pregunta de qué tan anómalo fue este día.
Mirando hacia atrás
Usando las mismas estaciones, Santiago y San Felipe, miraremos hacia atrás para ver si esto ha sucedido antes (temperaturas sobre los 30°C en invierno) en el registro, utilizando los datos diarios de temperatura máxima desde 1961.

De la figura anterior se puede ver una cosa que luego decidiremos si es o no importante: esto es algo que ha pasado antes. En Santiago hay tres años (1973, 2013 y 2014) en que el invierno tuvo temperaturas incluso mayores a las registradas el pasado domingo y en San Felipe dos años (2013 y 2014). Llama la atención (al menos a mi) que esos años en general estén en la última década y sin ir más lejos, en San Felipe se nota una tendencia positiva en las máximas extremas.
Para qué decir que todas estas temperaturas extremas superan el promedio inviernal para San Felipe (~20°C) y Santiago (~15°C), pero más importante es que estas temperaturas superan el percentil 90 de la distribución. Y es algo que pasa todos los años, al menos una vez (en San Felipe al menos desde 1980).
¿Será que los inviernos ya no son lo que eran?
La siguiente figura trata de ilustrar esa pregunta.

Los datos de Santiago muestran que además de hacerse muy secos los inviernos en los últimos años, también se han vuelto más cálidos. Es decir, la temperatura máxima es más alta de lo normal, pero también la temperatura mínima es más fría de lo normal y por eso la amplitud térmica muestra esa señal de ir aumentando en el tiempo. Parece ser un reflejo de una mayor cantidad de días despejados, no?. Pero también pueden haber otros procesos, como suelos más secos, entre otros (eso da para largo).
Ok, entonces hasta acá: que hayan días extraordinariamente cálidos dentro del invierno no es cosa sólo de ahora, pero sí es cierto que en los últimos años los inviernos han sido más cálidos en promedio.
Y este invierno, cómo va?

Este mapa de calor muestra las anomalías mensuales desde 2021 hasta la fecha. Si entre-cerramos los ojos y miramos la figura, se puede ver que desde marzo 2022 aproximadamente hubo un cambio de las fuertes anomalías positivas experimentadas en 2021 y las anomalías se volvieron negativas. ¿Cierto que se ve? Al menos para zona sur. Esto va muy de la mano con el aumento relativo de las precipitaciones este año. Cosa que ya discutimos hace poco en este blog. En el norte del país tamibén viven su mundo con la presencia de La Niña que ha mantenido todo este año las temperaturas bien por debajo los promedios. Pero la zona que nos interesa en esta oportunidad parece más variable.
Veamos San Felipe y Santiago en detalle.

En San Felipe, tanto junio, julio (fuertemente!) y agosto tuvieron anomalías negativas (agosto hasta la fecha). Eso hace que el trimeste JJA esté con anomalías negativas. En Santiago es un poco más variable la cosa, y tanto junio como agosto han sido más cálidos de lo normal mientras que julio frio. Lo que hace que el trimestre JJA casi no tenga anomalías. Haciendo una mirada más amplia a Santiago, es como que el calor no se quisiera ir y casi todos los meses terminan con anomalías negativas (acaso efecto isla de calor?).
Pero está claro que en ambas estaciones este invierno está más frío que el año anterior. Eso puede ser gracias a las lluvias (ya mencioné eso de los suelos secos) o quizás por otros factores.
La Niña o la señal de la Megasequía

En esta última figura de este ya extenso post (gracias por llegar hasta acá) les muestro un análisis de frecuencia bajo la pregunta: qué tan frecuente es que los inviernos sean cálidos (sobre el promedio en la temperatura máxima). Para eso utilicé los hermosos datos CR2-Met y las figuras se interpretan así: mientras más rojo es que es muy frecuente que los inviernos sean cálidos y mientras más azul es que sea menos frecuente esta condición.
Concentrándonos en la zona central (ustedes pueden mirar en detalle otras zonas, recomiendo la patagonia durante la Megasequía), se puede ver que durante La Niña es poco frecuente que el invierno sea cálido. Sólo entre un 20 o 30% de los inviernos con La Niña son cálidos (no más de 2 de los 8 inviernos en el análisis). Por eso se dice que La Niña suele reducir las temperaturas.
En cambio, durante la Megasequía es muy frecuente (>70%) que los inviernos sean cálidos en la zona central, cosa que se extiende al norte y sur ligeramente. Osea que de los 10 años de la Megasequía en el análisis (entre 2010 y 2019) 7 resultaron con el invierno más cálido de lo normal.
Entonces, este invierno en San Felipe es uno dentro de ese 30% de inviernos que no es cálido, mientras que en Santiago sí se está cumpliendo lo que manda la mayoría. Para ampliar este resultado, les cuento que en Rodelillo, Santo Domingo, Valparaíso, Tobalaba y Pudahuel (por un pelo de rana calva) también estamos más fríos de lo normal durante este invierno. Acercándose todas estas estaciones a un comportamiento más tipo La Niña y menos como los últimos años de la Megasequía. Es Santiago el porfiado parece.
Pero de que pueden haber días extraordinariamente cálidos, los puede haber!!… y no, no es señal necesaria de que se acabó el invierno (aunque sólo faltan unos días para que eso realmente sea así).
Muchas gracias por llegar a leer y gracias también a la seca Fernanda Cabello (USACH) por las discusiones sobre esto.
